¿Por qué el capital global sigue siendo optimista respecto a China? El cambio estructural en la estrategia de atracción de inversión extranjera
Subtítulo: Lecciones del paso de la "fábrica del mundo" al "centro de innovación"
Introducción
Las tensiones geopolíticas globales y la desaceleración económica han frenado el crecimiento de la inversión extranjera directa (IED). Mientras la mayoría de las economías enfrentan presiones por la caída de la inversión extranjera, China presenta un panorama diferente: en 2024, el número de proyectos de IED creció en contra de la tendencia, y la estructura de la inversión se inclinó hacia las industrias de alta tecnología. Esto no es casualidad, sino un ejemplo típico del cambio de la lógica global de promoción de inversiones, de "impulsada por costos" a "impulsada por innovación". Este artículo analiza la práctica de China para explorar cómo las agencias de promoción de inversiones deberían adaptarse a esta tendencia y construir una metodología de atracción de inversiones orientada al futuro.
Primera parte: El fracaso del viejo modelo
Durante mucho tiempo, las estrategias de atracción de inversiones de muchos países y regiones dependieron de tres factores: mano de obra barata, oferta de suelo e incentivos fiscales. Este modelo de "competencia a la baja" fue efectivo en la era de expansión de las cadenas industriales globales, pero hoy enfrenta rendimientos marginales decrecientes. Al elegir ubicación, las empresas multinacionales ya no se centran únicamente en los costos, sino que otorgan mayor importancia a la posición estratégica del mercado, la resiliencia de la cadena de suministro, el nivel de concentración de los recursos de innovación y la previsibilidad del entorno político.
La evolución de la inversión extranjera en China en los últimos años ofrece un caso claro. Tradicionalmente, la inversión extranjera en China se concentraba en la manufactura de ensamblaje intensiva en mano de obra. Hoy, sin embargo, la inversión en sectores como autopartes y confección se ha estabilizado, y ha sido reemplazada por la entrada a gran escala de industrias de alta tecnología como vehículos de nueva energía, biomedicina e inteligencia artificial. Esta transformación no se debe a que China haya perdido su ventaja de costos, sino a que su ecosistema industrial ha experimentado un salto cualitativo. Para las agencias de atracción de inversiones que todavía permanecen en la etapa de "vender tierra y beneficios fiscales", esto significa que las viejas tácticas están dejando de funcionar.
Segunda parte: Señales de tendencia en la práctica de China
Los datos de China muestran que la inversión extranjera no se está "retirando", sino "cambiando de vía". Según estadísticas relevantes, en 2024 el número de empresas de inversión extranjera de nueva creación en China creció casi un 10% interanual, y la proporción de la inversión extranjera realmente utilizada en la manufactura de alta tecnología siguió aumentando. La inversión extranjera en sectores como equipos médicos, servicios técnicos profesionales y computadoras y equipos de oficina creció significativamente. En el primer trimestre de 2025, los aumentos en industrias como productos biofarmacéuticos, electrónica y equipos aeroespaciales fueron particularmente destacados.
Lo más importante es que el papel de la inversión extranjera en China está pasando de "productor" a "innovador". Volkswagen estableció en Hefei su mayor centro de I+D fuera de Alemania y realizó inversiones adicionales; Siemens estableció un centro de innovación en Shenzhen para desarrollar nuevas tecnologías orientadas al mercado global; BASF puso en marcha en Guangdong su centro de aplicaciones para Asia-Pacífico, conectando la fabricación local con la I+D global. El punto común de estos casos es que las empresas multinacionales están incorporando la infraestructura de innovación, el talento de ingeniería y la capacidad de iteración rápida de China como eslabones centrales de sus cadenas de valor globales.Detrás de esta tendencia hay tres factores de apoyo clave: primero, China cuenta con el mayor grupo de talentos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) del mundo, y la capacidad de investigación científica de sus universidades está aumentando rápidamente; segundo, el sistema completo de cadena de suministro ha acortado considerablemente el ciclo que va del concepto al producto; tercero, el enorme mercado interno y los ricos escenarios de aplicación proporcionan a las empresas un terreno fértil para la validación e iteración de productos. Como señaló un ejecutivo de una empresa multinacional, si un producto puede ganar en la competencia en China, normalmente tiene competitividad global.
Parte III: De la "atracción de inversiones" a la "creación de un ecosistema": un marco metodológico replicable
La experiencia china revela las leyes profundas para atraer capital extranjero de alta calidad, que pueden resumirse en un "modelo de evolución en tres etapas":
- Etapa 1: Impulsada por costos y mercado. Atraer inversión extranjera para establecer bases de producción mediante factores de producción de bajo costo y acceso al mercado. Este es el punto de partida de la mayoría de las economías en desarrollo.
- Etapa 2: Impulsada por el entorno complementario y la eficiencia. Mejorando los eslabones ascendentes y descendentes de la cadena industrial, la logística y los servicios públicos, se eleva la eficiencia productiva de la inversión extranjera, haciendo que pase de "establecerse" a "arraigarse".
- Etapa 3: Impulsada por la innovación y el ecosistema. Atraer a empresas multinacionales para que establezcan centros de I+D y sedes regionales mediante talento, instituciones de investigación, escenarios de aplicación y cultura innovadora, convirtiendo la inversión extranjera en una parte orgánica del ecosistema de innovación.
Cada etapa no es una actualización automática y progresiva, sino que requiere la orientación activa de las políticas públicas. Muchos gobiernos regionales en China han impulsado esta evolución precisamente mediante políticas industriales de "crear cadenas, fortalecer cadenas y complementar cadenas", así como con una inversión sostenida en educación e infraestructura de investigación.
Para las agencias de promoción de inversiones, los siguientes cinco factores clave merecen tenerse en cuenta:
- Profundidad del entorno industrial complementario: La atracción de inversiones no debe dirigirse solo a empresas individuales, sino a la cadena industrial en su conjunto. Contar con un suministro maduro de componentes y una red de servicios localizada puede reducir significativamente el riesgo de inversión.
- Solidez del ecosistema de talento: La falta de talento es el mayor obstáculo para los proyectos de innovación. Establecer mecanismos conjuntos de formación de talento e investigación y desarrollo con universidades e instituciones de formación profesional es una vía importante para aumentar el atractivo.
- Apertura de los escenarios de aplicación: Ofrecer a la inversión extranjera oportunidades de prueba y demostración, especialmente en sectores como las nuevas energías y las tecnologías digitales, resulta más atractivo que los incentivos fiscales.
- Continuidad y transparencia de las políticas: Lo que más preocupa a la inversión extranjera es la incertidumbre. Un entorno político de largo plazo y predecible suele ganarse la confianza de los inversores mejor que los subsidios a corto plazo.
- Atracción de inversiones precisa y digitalizada: Utilizar big data para identificar empresas con potencial de expansión en sectores específicos a nivel mundial y personalizar las estrategias de comunicación según sus necesidades puede mejorar la eficiencia de la atracción de inversiones.
Cabe destacar que este marco no es aplicable universalmente. El éxito de China se debe a su mercado de escala masiva, su fuerte capacidad de coordinación administrativa y su sólida inversión en investigación. Para las economías pequeñas y medianas, replicarlo por completo no es realista, pero sí pueden seleccionar segmentos industriales específicos para crear nodos de innovación especializados y diferenciados.
Parte IV: La próxima variableActualmente, el ámbito de la promoción de inversiones a nivel mundial enfrenta varias nuevas variables. Primero, la inteligencia artificial está remodelando el trabajo de atracción de inversiones; desde la detección de pistas de inversión hasta las visitas virtuales, el uso de herramientas digitales reducirá los costos de comunicación transfronteriza. Segundo, la reestructuración de las cadenas de suministro provocada por la geopolítica impulsa a las corporaciones multinacionales a adoptar la estrategia "China +1", lo que trae tanto desafíos como oportunidades: las regiones que puedan ofrecer nodos alternativos tienen probabilidades de recibir inversión reubicada. Tercero, el endurecimiento de los estándares de desarrollo sostenible; la inversión verde y el desempeño en ESG (ambiental, social y de gobernanza) se convierten cada vez más en restricciones estrictas para la aprobación de proyectos. Cuarto, la profundización de las revisiones de seguridad tecnológica; las inversiones que involucran tecnologías clave necesitan manejar las cuestiones de cumplimiento con mayor cautela.
Estas variables exigen que las agencias de promoción de inversiones no solo cuenten con capacidades tradicionales de marketing, sino que también posean competencias profesionales en investigación de industrias, análisis de políticas y comunicación internacional. La práctica de China demuestra que las regiones capaces de atraer continuamente inversión extranjera de alta calidad suelen ser aquellas que comprenden profundamente la lógica industrial y se adaptan proactivamente a los cambios en las reglas globales.
Conclusión
Los flujos de inversión global están experimentando un ajuste estructural, y China sigue siendo una de las opciones para el capital extranjero en busca de valor a largo plazo. Pero su atractivo ya no depende de lo "barato", sino que se origina en la "eficiencia" y la "innovación". Para las agencias de promoción de inversiones de todos los países, la pregunta que realmente necesitan considerar no es "qué incentivos ofrecemos", sino "qué capacidades podemos proporcionar". Cuando el capital global pasa de perseguir costos a perseguir ecosistemas, quien complete primero este cambio de mentalidad podrá tomar la iniciativa en la próxima ronda de competencia internacional por la inversión.